8. TIPOS DE ESTRUCTURAS ORGANIZACIONALES
8.1. ORGANIZACIÓN FUNCIONAL
La organización por funciones reúne, en un departamento, a todos los que se
dedican a una actividad o a varias relacionadas, que se llaman funciones. Por ejemplo,
una organización dividida por funciones puede tener departamentos para
producción, mercadotecnia y ventas. El gerente de ventas de dicha organización
sería el responsable de la venta de todos los productos manufacturados por
la empresa.

Conforme crece la organización, sea expandiéndose en términos geográficos o
ampliando su línea de productos, empiezan a surgir algunas de las desventajas de
la estructura por funciones. Como los gerentes de funciones dependen de la oficina
central, resulta difícil tomar decisiones rápidas. Con frecuencia, es más difícil
determinar la responsabilidad y juzgar los resultados tratándose de una estructura
funcional. Si un producto nuevo fracasa, ¿quién tiene la culpa, investigación y
desarrollo, producción o mercadotecnia? Por último, la coordinación de las
funciones de los miembros de la organización entera se puede convertir en un verdadero
problema para los gerentes superiores. Como los miembros de cada departamento
quizá se sientan aislados de los de otros departamentos (o superiores
a ellos), pueden tener problemas para trabajar en unión de otras personas para
alcanzar las metas de la organización. Por ejemplo, el departamento de
producción
quizá se concentre en alcanzar las normas para los costos y las fechas de entrega
y descuide el control de calidad. En consecuencia, el departamento de servicios
se puede ver inundado de quejas. En pocas palabras, la estructura funcional
puede resultar un marco difícil para que los gerentes coordinen las actividades
de los empleados.
Organización funcional:
Forma de departamentalización en la que las personas que se dedican a una
actividad funcional, por ejemplo, mercadotecnia o finanzas, se agrupan en una
unidad.