9. ESTRUCTURA FORMAL O INFORMAL DE LA ORGANIZACIÓN
Los organigramas son útiles porque exhiben la estructura formal de la
organización y quién es responsable de ciertas tareas. Sin embargo, en la
realidad, el organigrama no puede captar, las relaciones interpersonales que constituyen
la estructura informal de la organización. Herbert A. Simon ha descrito el caso
como "las relaciones interpersonales de la organización que afectan sus
decisiones internas, pero no aparecen en el plan formal o no son congruentes
con él". Por ejemplo, en una etapa de gran actividad, un empleado puede
acudir a otro en busca de ayuda, en lugar de pasar por un gerente. Asimismo, un
empleado de ventas puede establecer una relación laboral con un empleado de
producción, el cual le puede proporcionar información sobre la existencia de
productos, mucho antes que un sistema formal de información. Además, quien
quiera que haya trabajado en una organización conoce la importancia que tienen
las secretarias y los asistentes ejecutivos, que jamás aparecen en un
organigrama.
Uno de los primeros estudiosos que reconoció la importancia de las
estructuras informales fue Chester Barnard, quien señaló que las relaciones
informales ayudan a los miembros de la organización a satisfacer sus
necesidades sociales y a hacer las cosas.