La autoridad es una forma de poder. Concretamente, la autoridad formal es
poder legítimo. Sin embargo, con frecuencia, el término se usa en un sentido
más amplio cuando se habla de otros tipos de poder. Cuando se dice que alguien
es "una autoridad" en cierto campo, se quiere decir que la persona
sabe mucho sobre el tema y, por tanto, tiene poder de experto. Cuando
escuchamos que un presunto delincuente ha sido aprehendido por "las
autoridades", pensamos en quienes detentan el poder legítimo del gobierno
para mantener el orden civil. Si el delincuente recibe una sentencia, el juez
tiene la "autoridad" o el poder coercitivo de dictaminar el castigo. La autoridad formal es el tipo de poder que se asocia con la estructura y
la administración de las organizaciones y se basa en el reconocimiento de que
los intentos que realizan los gerentes por ejercer influencia son legítimos.
Las personas o los grupos que tratan de ejercer influencia son percibidos como entes que
tienen el derecho de hacerlo, dentro de límites reconocidos. Se trata de un
derecho que emana de su puesto formal en una organización. La base de la
autoridad formal ha sido tema de constantes debates en la sociedad
estadounidense. Además, ésta se debe analizar, a la luz de lo que podría salir mal como
resultado del ejercicio de la autoridad.